Lo absurdo
es que la naturaleza no lo sea….
Me encuentro
a mediados del año 2002. Sé que no hago nada en esta empresa. Tenía la
expectativa de quedarme en la empresa alemana, pero hubo situaciones que no
dependían de mí. Cuando comprobé a través de la chica de la cual sentí mucha
hostilidad que no se trataba de mí, como me dijo mi último día de estancia ahí,
“a veces pagan justo por pecadores, la vida es injusta” como lamentándose por el
trato que tuvo conmigo y a la vez justificándose.
Sólo buscaba
la oportunidad para estabilizarme y recuperar al niño y todos los sabían, tal
vez por eso actúo así.
Siempre quise
pasar inadvertida, pero eso fue imposible. La mamá de mi amiga reconocía al
hombre que se nos acercaba corriendo. Yo lo identifiqué, era el jefe del
sindicato en la empresa donde había trabajado, lo veía paseando por los pasillos,
pero nunca tuve una conversación con él. No se dirigió a ella sino a mí. En gesto
de angustia me dijo, comunícate con esta persona, tiene la niña enferma. Pero qué
le diría, la relación fue impersonal. A través de un amigo en común comenzamos
una relación a distancia y esa fue mi experiencia con una niña llamada Adriana.
Es difícil
explicar qué me unió a ella, sólo que desde supe que estaba enferma experimenté
una conexión que entendí con los años.
Cuando la
vi por primera vez comprendí que me unía ella. Ha sido la única persona que
conozco que tiene el grado de percepción que tengo yo y eso unido a sus
circunstancias terminó por mancillar su alma que después decidió abandonar la
vida.
Sigue siendo
la experiencia de muerte más difícil de asimilar, aunque sólo vi a esta persona
dos veces. Es que somos más que un cuerpo y nuestras almas vienen unidas.
Vivir
con la muerte es algo que no es común. Las personas no viven sabiendo que
alguien se va a morir, cuándo, de qué. Me perturbaba el hecho de saberlo porque
no sabría cómo abordar las experiencias así que aprendí a verla diferente y a
vivir cada día como si fuera el último así que antes de que el día termine yo me
preparo para morir al día siguiente…
Le dije
a una señora que su cuñado moriría y saldría de la casa por sus propios pies. A
los meses le detectaron un tumor en el estómago y se fue solo al hospital donde
murió solo. Lamenté que los niñitos que me hubiera escuchado porque se fue al
hospital con esa idea.
Necesitaba
saber por qué sabía que alguien moriría y por qué sabía lo que sé. Tenía que
haber una explicación razonable.
Experiencia
de canalización
Valencia
11 de mayo del 2002
MM. qué
siento ahora
R: Amor.
Aprendiste a comunicarte con el corazón y esa es la fuente de la verdad que
buscas y el medio por el que logras tus planes. Cuando te conectas con el amor
desaparece el miedo y la incertidumbre.
MM: voy
a tener al niño
R: ¿Qué
sientes?
MM: que
si
MM. hay
alguna razón para que el niño esté conmigo.
R: Él es
tu continuidad. Este momento hace que él cambie su vida la vuelta completa.
Unas en forma determinante otras entran. Él te va a sorprender. Ya se están reuniendo
los elementos que forman parte de un plan divino, las fuerzas hacen que ellos giren
y se pongan dónde deben estar.
MM. cómo
voy a saber qué hacer
R: En el
momento se te irá revelando las comunicaciones. Serán más fluidas cada vez.
Debes escuchar, recordar y seguir al guía. Observa a tu alrededor. ¿Qué ves? Tu
creas tu realidad, cuando haya cambiado tu pensamiento cambia tu realidad,
luego sentirás como si no hubieras estado ahí.
Necesitas
confiar, si desconfías de alguien, es la proyección de tu propia desconfianza
hacia ti. Confía en ti, ese será tu recurso más preciado, el que determinará la
certeza de tu diagnóstico.
MM. cómo
he de curar si no soy médico.
R: Eres
la herramienta de curación y curarás.
MM. qué
le pasa al niño
R: Tiene
miedo, quiere irse no te asustes. Cuando todo esté listo, él se irá.
MM. por
qué siento que debo dejarlo ir y me da pánico.






