domingo, 4 de noviembre de 2018

EL TAROT


De todas las cosas asombrosas que me han pasado, enterarme que leía el tarot sigue siendo la más asombrosa.
Corría el año 2000. Nuevamente buscaba empleo. Sentía que algo me lanzaba de un lugar a otro y yo no tenía el control, pero cuándo lo tuve.
Me encuentro hablando con un hombre, él es astrólogo, famoso. Aún lidiaba con mi timidez. Algo en mi interior me impulsó a hablar y decirle muchas cosas que resultaron ciertas. Recuerdo que tomó mi mano y luego me pregunto mi fecha de nacimiento y al final concluye, claro, eres psíquica.
Yo sólo buscaba la formula para recuperar al niño así que pensé, por aquí no vas a conseguir nada, pero esa noche me quedé pensando un rato, qué será ser psíquica.
Paso un tiempo antes de que esa reunión aparentemente fortuita tuviera una trascendencia en mi vida. Por alguna razón que aún no puedo explicar fui a contactar a esta persona, me ofreció trabajar con él en una línea psíquica. Juro que no tenía ni idea de qué yo podía hacer ahí.
Recuerdo esa mañana en particular, al llegar una mujer vestida de negro, parecía salir de una película de misterio o más bien de bruja me pregunta,
. - tu vienes de parte de…sólo asentí moviendo mi cara.
. -Tienes cartas de tarot, dije, no.
. - yo te presto estas. Las conoces. Fui sincera, dije, nunca las había visto.
. - las barajeas, sacas cinco y dices lo que ves. ¡¡¡So what!!!
Luego me llevó a un salón en donde había hombres, cuando entré todos se voltearon y yo sentí que ese no era mi lugar, quería salir corriendo, pero la voz decía, debes saber quién eres.
Así que me senté, coloqué la diadema y listo. Hice lo que me dijo, pero cuando saqué las cartas, ya no era yo. Empecé hablar fluidamente, la persona me escuchaba y reafirmaba lo que yo decía. Ahora rememorando la experiencia pienso, éramos dos personas en ese momento, la que estaba consultando y la que se veía haciéndolo.
Nunca imaginé que me haría famosa por leer las cartas y que la gente me buscaría por lo acertada que llegué hacer.
Lo curioso es que no era mi intención ser acertada, sólo necesitaba saber qué yo no era esa persona.
¡¡¡¡Cuando no te quedan más opciones, te lanzas a un abismo para darte cuenta de que sabias volar pero que no lo sabías hasta entonces…!!!!
Así transcurriendo los tres meses más extraños de mi vida. Comencé un camino del cual nunca me devolvería y al final descubría no sólo quien era yo verdaderamente sino cual era la verdadera realidad y por qué todos estamos aquí con un propósito.
Qué inocente fui, pienso ahora. Pero a veces el destino está escrito pero no por otros, sino por ti mismo….


No hay comentarios: